Alucinando

Tal vez parezca que ya estoy alucinando,
pero te aseguro que, la paciencia aprendida me
hace quedarme en el disfrutar de un buen anhelo.
Las ganas de mirarte son equivalentes
a las de mantenerte lejos.

No quiero extrañarte, pero te extraño,
no quiero cansarme pero me adueño de tu historia,
ganas de querer mostrarte todo,
que tu rostro no cambie cuando llegues conmigo.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi misión

Vamos por partes